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Julio 6 de 2.010

 

CREZCAMOS ESPIRITUALMENTE

Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 
2desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 3si es que habéis gustado la benignidad del Señor.
 

1 Pedro 2:1-3

 

INTRODUCCION

En el primer capítulo de primera de Pedro, se nos habla del nuevo nacimiento por la Palabra de Dios; y en el capitulo dos el autor sagrado comienza exhortándonos a desechar y a desear, en otras palabras a crecer espiritualmente manteniéndose con buen apetito de la buena Palabra de Dios.

Dios nos llama a que seamos santos, sin ella nadie vera a Dios, la vida del cristiano es como una moneda, por una cara muestra una cosa y por el otro lado muestra otra, ósea, monedas de dos caras, dependiendo el lugar o con quien este, así es su comportamiento.

Esto es algo totalmente errado, todos debemos tener una sola cara, no importa por el lado que nos miren, debemos siempre ser los mismos santos, que viven para agradar a Dios con todo el corazón. Amén.

 

1-      Desechando:

La palabra desechar significa, tirar, botar, arrojar, excluir, menospreciar, renunciar a algo, abandonar.

a-      Malicia: la malicia es una maldad y es una inclinación a obrar mal, es una perversidad, es una astucia y un disimulo, Gn. 3:1, 2Co. 11:3.

b-      Engaño: es la acción de engañar, es astucia para el mal, falsedad, mentira y trampa e ilusionar, Dt. 19:18-21, Pr. 6:14, 19:5.

c-       Hipocresía: vicio que consiste en la afectación de una virtud, cualidad o sentimiento que no tiene uno, engaño, fraude y mentira, Mt. 23:13, 14, 23, 25.

d-      Envidias: la envidia es un disgusto por el bien ajeno, vicio de las almas viles, rivalidad, aborrecimiento, celos y codicia, Pr. 14:30, 23:17, Mt. 20:15, Stgo. 4:2.

e-      Detracciones: denigrar, infamar, criticar, desacreditar, calumniar, en pocas palabras ser detractor es ser una persona maldiciente, Pr. 17:4-5, Ro. 1:28-32.

 

…mañana veremos la segunda parte…

 

Oremos: Padre en el nombre de Jesús, hoy presentamos nuestros corazones, como una vez dijo el salmista: examíname oh Dios…

 

 

 

Julio 7 de 2.010

 

 

…continuación…

 

Una vez hayamos dejado todo lo malo de lo que habla el v. 1 (malicia, engaño, hipocresía, envidia y detracciones), tenemos que seguir luchando en pro de nuestra salvación, ¿Cómo?.

Con el consejo del v. 2.

 

2-      Deseando:

La palabra deseando viene del verbo desear, el cual es una acción y significa en su forma conjugada lo siguiente: Es aspirar a la posesión, disfrute o conocimiento de una cosa; expresar bajo la forma de deseo de cumplimiento, querer, afán por conseguir algo. Esto es lo que quiere Dios, que cada uno de nosotros lleguemos a este punto, un amor desesperado por Dios.

a-      Como tenemos que desear:

Como niños recién nacidos y aquí tomamos el ejemplo de un bebe recién nacido y deseado por mama y papa, este niño sano, va a querer de una forma impresionante que su mama le dé seno o leche materna y a su edad debida, anhelara con todas sus fuerzas la leche en polvo y después el alimento solido, será un ser que siempre fue de un buen y excelente apetito, desafortunadamente no todos los bebes tienen buen apetito, hay muchos factores que influyen.

Sal. 119:97, 1:2, Jos. 1:8, Dt. 17:18-19.

b-      Que hay que desear:

La Palabra de Dios como el alimento único y verdadero y que sin el nos morimos, Jos. 1:7-8, como leche, el mejor alimento para los bebes, 1P. 1:23-25.

Cuando un creyente quiere de verdad crecer, en el nace un deseo profundo por la palabra de Dios, Sal. 19:9-10, 119:103.

c-       Para que hay que desearla:

Para salvación y crecimiento espiritual, con ella echaremos por tierra toda pereza y estancamiento espiritual. 1P. 2:2.

 

 

Las promesas de Dios, son en el si y en el amen; la promesa es una realidad, Dios hace justicia y muestra su amor para con su pueblo. Amén.

 

 

Pastores:

Rosario y Roberto Peña

I.C.A.D.C.

 

 

 

 

Julio 4 de 2.010

 

CONFIEMOS EN EL SEÑOR

Ydijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 33Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud. 34David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 35salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 36Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo.

Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo. 
1 Samuel 17:32-37

 

INTRODUCCION

David entra en el escenario de la guerra, de pastor de un puñado de ovejas a soldado, a guerrero, a ser un valiente, un vencedor, un hombre de fe, que confiaba ciegamente en Dios su creador, su Señor y en el que invertía su tiempo en adoración.

David era un joven, era valiente; un ejemplo para cada creyente sin importar la edad, más bien el tiempo que llevamos en las filas del Señor, en donde hemos tenido que levantarnos a vencer, pero en varias ocasiones quizás hemos sido vencidos ¿Por qué? Porque no hemos hecho lo que hizo David, enfrentar, poner la cara, no salir corriendo, mostrarse valiente; pero, ¿que tuvo que enfrentar David? ¿Qué tenemos que enfrentar nosotros?

Veamos que enfrento David:

1-      La situación hacia desmayar al pueblo (familia, esposa(o), hijos, hermanos en la fe, v. 32ª.

2-      Nadie quería hacer frente, v. 32b., se había apoderado de ellos el temor, el pánico, no veían la salida.

3-      La desconfianza, era lo que más abundaba en el corazón del rey Saúl, le dijo a David, te falta experiencia, no tienes edad para guerrear v. 33; el rey no daba un peso por David, lo vio vencido, derrotado y muerto.

4-       

Aquel día David no derroto un solo enemigo (Goliat), ese día que partió la historia de la guerra en Israel, David venció a varios gigantes, incluso más grandes y fuertes que Goliat.

 

De estos enemigos escribió el aposto Pablo en Ef. 6:12, hoy nosotros tenemos que vencer a esos mismos espíritus o demonios o enemigos que venció David, hoy la victoria es nuestra.

 

Como venció David y como vencemos nosotros:

1-      David dijo: “tu siervo”, David reconoció que era un simple pastor de ovejas, un siervo de su papa Isai, el no llego creyéndose que era lo máximo, etc, el llego humildemente, no busco la forma de exaltarse, todo lo contario se humillo, v. 34ª.

2-      David puso la cara, enfrentando la situación o lo que fuera v. 34b, el León y el Oso, dos grandes fieras de la selva, temibles, atemorizantes, fuertes, agiles, con mucha resistencia, David no les temía ni a su tamaño, ni a sus rugidos v. 35, los enfrento, los persiguió, mano a mano los enfrente y los mataba v. 36ª.

3-      David tenía un Dios vivo v. 36 “Porque ha provocado al ejercito del Dios viviente”. Su confianza estaba centrada en las vivencias que había tenido con Dios v. 37, David daba testimonio de un Dios de poder, de victorias, el mismo era testimonio de las maravillas de Dios, era un joven, era un creyente de verdad, así como nosotros, gloria a Dios, amen.

4-      ¿Qué hacemos nosotros?

Hagamos lo mismo, humillémonos de corazón, no te exaltes, no quieras pasar por encima de nadie, enfrentemos al enemigo una y otra vez, no nos demos por vencidos, no, no en el nombre de Jesús; enfrentemos esos leones, esos osos, las malas situaciones, si otro desmaya, nosotros no; echemos fuera el temor, la desconfianza, no tenemos que tener 5, 10 o 15 años de convertidos, hoy levantémonos, no importa lo que los demás digan, nosotros adelante, Sal. 18:16-19, 63:7-8.

 

 

Las promesas de Dios, son en el si y en el amen; la promesa es una realidad, Dios hace justicia y muestra su amor para con su pueblo. Amén.

 

 

Pastores:

Rosario y Roberto Peña

I.C.A.D.C.